El acto de inauguración del local de la asociación de empresarios del polígono de Tella, en Ponteceso, congregó ayer por la tarde a numerosos vecinos y a un buen número de autoridades. Así, junto al alcalde pontecesán, José Luis Fondo Aguiar, y al delegado de Industria, José Luis Barcia -a quienes el secretario de la entidad, Ángel Pérez, agradeció su colaboración para hacer realidad el proyecto- estuvieron los regidores de Cabana, Carballo, Laxe y Malpica. Todos ellos pudieron recorrer unas instalaciones que han costado cerca de 400.000 euros y en las que los empresarios del polígono, con su presidente Jesús Pombo a la cabeza, han depositado muchas de sus esperanzas de progreso, aunque primero tendrán que completar su equipamiento.

 

La asociación de empresarios del polígono industrial de Tella, en Ponteceso, inaugura esta tarde, a partir de las 20.00 horas, su sede social. La construcción del edificio fue financiada por la Consellería de Innovación e Industria, el Concello de Ponteceso y los miembros de la Asociación del Parque Empresarial Tella. Las instalaciones incluyen desde salas de reuniones hasta una concesión para la hostelería con el objetivo de que los trabajadores del polígono no tengan que desplazarse para gozar de este servicio. Ademas, la promoción del suelo industrial se llevará a cabo desde la sede.

Hay que poner la tirita antes que la herida. «No esperéis a estar mal para pedir una ayuda, esto es como un catarro, no hay que estar tirado en la cama para prevenirlo». Esa, expresada así por Carlos Silva, del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), es una de las ideas que lanza Caixa Galicia en los encuentros sectoriales que mantiene desde enero con pequeños y medianos empresarios gallegos (todos aquellos con menos de 250 empleados y una facturación inferior a 50 millones de euros al año) para trasladarles las posibilidades de créditos que se les ofrecen. Son líneas del Igape, cuyos miembros acompañan a la entidad en esas presentaciones, y del Instituto de Crédito Oficial (ICO).

La vena aorta de Vigo bombea el corazón industrial de Galicia a 11.700 latidos por segundo. El «tic tac» de cada uno de los corazones que se dejan las manos y la piel en las empresas de Porriño. Para que la máquina no pare. Y lo consiguen. Porque el primer puesto en el ránking gallego de los ayuntamientos con mayor PIB por habitante que ostenta el concello del Louro se lo han ganado a pulso esos 11.700 trabajadores de la industria del granito y los polígonos de A Granxa y As Gándaras, según los datos de los sectores. Por ellos la riqueza que se genera abre una brecha con el resto de municipios.

A conselleira de Política Territorial, Obras Públicas e Transportes, Maria José Caride, acompañada polos cantidatos socialistas Luis Gómez Piña e Enrique Cabaleiro, así como polo secretario xeral do PSdeG-PSOE de Porriño e membro da comisión executiva nacional galega, Iván Vaqueiro, mantiveron un almorzo de traballo en Porriño cunha nutrida representación de axentes económicos da comarca, na que se abordaron diversos temas de grande interese para o futuro desenvolvemento da zona sur de Pontevedra. Asociacións de Empresarios de Mos e Porriño, Cámara de Tuy, sindicatos, comerciantes e representantes de centro tecnolóxicos da zona non quixeron perder a oportunidade de escoitar o programa do PSOE e as propostas da número dous do partido en Pontevedra. Tras facer un balance da situación actual da economía galega, o emprego, e as liñas que o anterior executivo promoveu e quere seguir impulsando sobre formación e promoción económica, entrou en materia de infraestructuras e transportes, da que ten máis que demostrado que é boa coñecedora.

El mal uso dado a subvenciones europeas concedidas para infraestructuras y servicios en Galicia que nunca fueron puestas en marcha o que están abandonadas ha llegado a manos de los órganos comunitarios encargados de controlar su buen fin. La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) ha abierto un expediente para analizar qué ha ocurrido en una docena de proyectos realizados a cuenta de programas como el Proder o el Leader y que se mantienen cerradas o sufren la más absoluta de las ruinas.

Luis Fernández Ruenes, presidente de la asociación de empresarios del polígono de Pocomaco, reveló ayer el «creciente malestar» entre el colectivo por los inconvenientes que, a su juicio, generará la apertura del nuevo polígono industrial de Vío, con más de quinientos mil metros cuadrados de superficie y capacidad para albergar varios cientos de empresas. «Si se abre ese nuevo polígono sin haber acabado las infraestructuras programadas, como la tercera ronda y el vial de conexión con el puerto exterior, el tráfico generado supondrá un auténtico caos y el colapso circulatorio para Pocomaco», hizo ver Fernández Ruenes tras mantener una reunión con el portavoz municipal del Partido Popular, Carlos Negreira. «Nadie nos ha dicho nada de cuándo abrirá. Lo único que sabemos es que va bastante adelantado, pero las infraestructuras de comunicación van para más tiempo», indicó Luis Fernández Ruenes, que también mostró el compromiso explícito del colectivo que encabeza con la ampliación de la pista de aterrizaje del aeropuerto de Alvedro. Los empresarios de Pocomaco -más de 450 compañías que generan unos seis mil empleos directos según los datos facilitados ayer- ya han manifestado su posición a varios concejales del gobierno local. «Solo esperamos -indicó Fernández- que cumplan con el compromiso que tienen, porque nos han dicho que ya está listo el proyecto del vial de conexión con Vío y el puerto exterior, que se ejecute y entre en servicio lo antes posible».

El grupo municipal socialista ha anunciado que intercederá a través de su europarlamentario ante Bruselas para que el Concello no tenga que devolver la subvención recibida para el centro de interpretación de la naturaleza. La medida fue anunciada hace semanas al conocerse el estado de abandono y deterioro que presentaban las instalaciones, que nunca se llegaron a inaugurar.

Destruir lo poco que queda del edificio y recuperar la zona. Esa es la apuesta que el Concello de Porriño defiende para el centro de interpretación de la naturaleza de As Gándaras, unas instalaciones pagadas por la Unión Europea y que nunca llegaron a ser inauguradas. Terminada hace siete años, en la actualidad el aula está gravemente dañada por el vandalismo, con pintadas, parte de las paredes derruidas, piezas de baño y tejado robados y una larga lista de desperfectos. La imagen final, un edificio nuevo que ha sufrido una guerra, la del abandono.

El presidente de los empresarios del polígono de Pocomaco asegura que el Ayuntamiento se ha comprometido a agilizar la construcción de los accesos a Vío y a prevenir las repercusiones sobre el tráfico que tendrá la apertura del centro comercial Espacio Coruña. Luis Fernández Ruenes reconoce que actualmente ya hay atascos en las horas punta.