06 May Ante todo, un hombre correcto
Son muchas las palabras que se repiten a la hora de definir a Manuel Rodríguez de la Fuente (Ourense, 1963) en el momento de su despedida. Al verbalizar la conmoción, pero sobre todo el recuerdo, fluyen adjetivos como emprendedor, disciplinado, riguroso y serio. Y es que la imagen empresarial que proyectaba el gerente de Cuevas y presidente del polígono de San Cibrao responde, fundamentalmente, a la del hombre correcto.Así era también cuando se asomaba a la ventana mediática: prudente en el fondo y detallista en las formas. Absolutamente exquisito en el trato intentaba serlo también con las palabras. Y aunque las medía -«No me gustaría que nadie me malinterpretara», decía en el transcurso de la última entrevista concedida a La Voz, hace apenas dos meses- sabía convertirlas en reivindicación: «En Ourense hay que luchar contra la atonía social y el inconformismo».