Un estudio del Instituto de Seguridad Laboral de Galicia da un suspenso al polígono de O Salnés

El parque empresarial no dispone de medidas para la regulación del tráfico y sus límites no están claros

 

El polígono industrial do Salnés, el mayor de la comarca, que abarca parcelas de los municipios de Ribadumia y Cambados, recibe un suspenso del Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia, ISSGA, a través del Observatorio Galego de Condicións de Traballo, en su estudio sobre la situación de las empresas en parques empresariales de la comunidad autónoma.
Pocos han sido los aspectos que recibieron la calificación de «bien». Entre ellos están los accesos a las empresas, los sistemas de telefonía, los medios ante las emergencias y los aparcamientos. El resto de los parámetros analizados reciben las calificaciones de regular, mal o muy mal. En esta última puntuación están la falta de planes de actuaciones ante emergencias, la carencia de control de accesos, de servicios de vigilancia y seguridad, así como la inexistencia de guarderías.
El estudio del ISSGA analizó de forma pormenorizada las infraestructuras y servicios de cada uno de los 25 principales polígonos gallegos, con especial énfasis en los aspectos que pueden tener repercusiones sobre la salud de las personas. En este campo están la seguridad vial, gestión de residuos, vigilancia y seguridad, y medios de actuación en casos de emergencia.
Según este trabajo técnico, el polígono industrial do Salnés no cuenta (ni en Cabanelas, ni en Sete Pías) con ningún sistema de información de interés para los trabajadores o visitantes, como son distribución y localización de empresas, teléfonos de emergencia, servicios de mantenimiento o asociación de empresarios.
Solo en la zona de Sete Pías, en el inicio de cada una de las vías internas existe un tótem informativo con el listado de empresas que se encuentran en ese tramo. Pero la letra de los carteles informativos con la localización de las empresas es de pequeño tamaño, siendo preciso pararse antes para obtener la información buscada, lo cual puede generar una situación de riesgo al entorpecerse la circulación del resto de los vehículos. Tampoco existe suficiente espacio para aparcar ante ellos y consultar lo que se desee. Peor es el tramo de Ribadumia, donde no existe esa información.
Los técnicos redactores del estudio indican que la distribución de empresas, si bien no se hizo siguiendo un plan de ordenación definido, en el caso de la zona de Cambados se reparten de forma ordenada y no existen naves situadas en zonas de difícil acceso.
En el interior del polígono industrial los accesos a las distintas empresas son, en general, amplios y adecuados para el acceso y paso de vehículos de gran tamaño.
Este parque empresarial, con una superficie total de 405.000 metros cuadrados (120.000 en Cabanelas y 285.000 en Sete Pías) no tiene límites claramente definidos y en algunas márgenes existen empresas que lindan directamente con zonas arboladas o con terrenos de labranza sin que exista una devasa o espacio limpio y segado entre las empresas y el terreno lindante, que sería preciso para evitar la propagación de fuego de un lado a otro en caso de incendio.
También presenta deficiencias de seguridad vial ya que no está señalizada la limitación de velocidad en las vías del polígono; la señalización de seguridad es totalmente deficitaria y en las vías internas no existe señalización vertical.
En la mayor parte de las calles del polígono por la zona de Cambados no existen pasos de peatones y delimitación de arcenes, entre otro. No dispone de medidas para la regulación del trafico y para el control de la velocidad en su interior, ya que no existen semáforos, rotondas, bandas reductoras o pasos de peatones elevados.
La iluminación general, si bien cuenta con un adecuado número de luminarias, según ha señalado a los redactores del estudio la asociación de empresarios, se producen frecuentes cortes de luz que se notifican a los ayuntamientos, pero siguen sin resolverse.
Otro de los problemas es la falta de transporte público para el acceso del personal de las empresas y de los visitantes al polígono, siendo el único medio de transporte empleado el vehículo particular.

Sin plan de actuación ante emergencias
El informe indica que la asociación de empresarios no tiene constancia de que se hubiera realizado un inventario de sustancias peligrosas existentes en el polígono, ni la identificación de zonas de mayor riesgo. No se conoce si las empresas con riesgo disponen de planes de emergencias específicos y no se les solicitó tal información ni siquiera a aquellas firmas con evidente riesgo de tener almacenados productos combustibles y lubricantes para su distribución y venta.
No se dispone de un plan de actuación ante situaciones de emergencia propio del polígono, ni se ha conformado un equipo de intervención en caso de una emergencia para dar aviso, organizar la emergencia y actuar para corregir la situación. Ni tampoco se realizaron simulacros.
Contenedores insuficientes y parcelas en estado de abandono
El acceso al polígono do Salnés es libre y las empresas no disponen de servicio de control de accesos para la ifentificación y orientación de los visitantes. No existe un plan de limpieza con una frecuencia definida para el polígono por lo que, cuando se aprecia mucha suciedad en la vía pública, se solicita a los Ayuntamientos que limipien. Los contenedores para el depósito de resiudos son insuficientes y en algunas zonas se aprecia acumulación de basura.
El informe también detecta deficiencias en el servicio de mantenimiento de zonas verdes. Indica que en Sete Pías no se aprecian zonas ajardinadas y, en muchos casos, las malas hierbas de las parcelas sin edificar, e incluso de edificadas, llegan a invadir las aceras, apreciándose un considerable estado de abandono y falta de limpieza y segado de malas hierbas.
Emergencias
En una de las parcelas del polígono está el parque de bomberos do Salnés, por lo que en caso de emergencias su respuesta sería inmediata. Pero el problema es que solo se disponen de hidrantes de incendios subterráneos en Sete Pías, ya que la zona de Ribadumia carece de ellos.
Tampoco se dispone información sobre el estado de mantenimiento y revisión de los hidrantes de Sete Pías, que están dispuestos en las aceras y carecen de cualquier tipo de señalización de la situación.
El polígono tampoco cuenta con vigilancia y seguridad, servicio de ambulancias o centro médico asistencial para la atención inmediata de un herido.